Razones para la Solidaridad …..a pesar de la que está cayendo. Fundación Habitáfrica

Por Arantxa Freire, responsable de Comunicación en Habitáfrica

Desde que empezó la maldita crisis, escucho, con gran preocupación, que es necesario cambiar las políticas de ayudas y recortar los derechos sociales adquiridos. Que ahora hay que apretarse el cinturón y mirarnos el ombligo, qué la solidaridad pasa primero por ayudar a los de “casa” y luego con los demás. Que la solidaridad con los países del Tercer Mundo es muy bonita, muy idealista, muy admirable, pero que en esta situación, seamos realistas y dejémonos de cooperar con la Conchinchina, porque los nuestros lo están pasándolo mal. No lo dudo, todos tenemos casos cercanos…

Esta premisa, compartida no por una, sino por muchísimas personas, está calando en mis vecinos, en mi familia y lo que es más sorprendentemente ¡en muchas agencias de cooperación internacional!

Creo que lo peor de esta frase y este pensamiento es que es radicalmente falso. ¿Por qué primero los de casa? ¿Ayudaré entonces primero a los de mi familia, luego a los vecinos (aunque no los conozca) después a los de mi calle, luego a los de mi ciudad y por último a los que viven en Canarias? ¿Por qué hay que pensar que la solidaridad empieza por los que están cerca? Lo lógico es cooperar primero con quien más lo necesita y asegurar lo básico al mayor número de gente. Es el eterno equilibrio entre la libertad y la justicia……..

Todo esto se me viene a la cabeza con el debate que se ha montado a raíz de la supresión del acceso a la sanidad pública a los inmigrantes sin papeles, a los que hemos utilizado cuando nos eran útiles para realizar trabajos que los españoles no queríamos, pero que ahora son una visita incómoda, a los que demagógicamente se les acusa de vivir a nuestra cosa, cuando precisamente es al revés ¿No comemos, acaso, pescado senegalés, espárragos peruanos o utilizamos minerales africanos o gas argelino? Creo que a día de hoy nadie cuestiona la globalización de las cosas. Libertad para las materias primas, pero que las personas se queden en sus países, porque pueden empezar a exigirnos justicia.

Muchas veces he preguntado a la gente del mundo de las ONG y de fuera del sector, ¿cuál es el sentido de la solidaridad? Y en Habitáfrica,donde tengo la suerte de trabajar, tenemos eternas discusiones sobre el tema. Con lo que vemos, parece que las ONG no hemos sabido dar respuesta esta pregunta del millón. En este largo puente he intentado recoger algunas razones para la empatía, y para combatir las disculpas que todos ponemos para mirar para otro lado. Espero que sigáis contribuyendo a través del blog con razones para seguir creyendo en la solidaridad, a pesar de la que está cayendo, o precisamente por ello. Podéis llamarnos idealistas, pedigüeños,  corruptos, niños de papá subvencionados, perroflautas, o poco constructivos. Pero lo espero, es que después de este post,  nadie encuentre disculpas para no ser solidario.

  • Disculpa uno: ¡Qué me importa a mí lo que pase a miles de kilómetros!

Vivimos en un mundo global. En un ecosistema donde influye tanto que una ballena desaparezca, como que un pueblo indígena pierda su lengua o que una niña sea esclavizada. Los problemas son globales y las soluciones también deben serlo. Nos encontramos ante un recorte en derechos a nivel mundial, donde lo que creíamos ganado, está retrocediendo. Se trata de un sistema injusto e insostenible que debemos cambiar con nuestro compromiso diario. Como consumidores, tenemos además mucho poder.Os dejo aquí un documental, que muchos y muchas conoceréis, sobre “La historia de las cosas” donde habla precisamente, de dónde vienen y a donde van las cosas que usamos.

  •  Disculpa dos: El sistema en el que vivimos es el más justo posible. Premia a  los que se esfuerzan y castiga a los vagos, aprovechados, salvajes,                  indisciplinados o corruptos.

La verdad siempre depende del cristal con el que se mire.  En los discursos demagógicos y populistas que abundan, se habla de que nosotros también sufrimos la crisis, incluso peor que los países del Sur. Muchos creen que los africano, por ejemplo, no conocen nada mejor, y ya están acostumbrados a la pobreza. Históricamente sabemos que es mentira, y que muchos imperios africanos  han vivido grandes épocas de esplendor, antes de que el “hombre blanco” fuese a visitarles. Para desmontar esta disculpa, además, consultad la lista de  los  países más felices del mundo de la que nos hablaba recientemente este blog de El País. Y no dejéis de leer este relato, “Una gran aventura”,de un bloguero con un sentido común admirable. En este mundo global es fundamental la empatía hacia los que no son como nosotros.

  • Disculpa 3: Yo no puedo hacer nada para cambiar las cosas y todo lo que haga será un grano de arena.

Occidente es el principal causante de la pobreza de lo que llamamos Tercer Mundo. Basta con corregir políticas internacionales injustas para que la ayuda al desarrollo no tuviese que existir. Nosotros contribuimos la pobreza del Sur con políticas comerciales que esquilman sus recursos, con ventas interesadas de armas, con deudas externas que nos traen más dinero al Norte que toda la Ayuda que les damos y con políticas migratorias que destruyen familias y roban cerebros. Debemos compensar la esclavitud, la colonización y la neocolonización a la que sometemos a muchos países. Si ellos ganan, nosotros también lo haremos.

  • Disculpa 4: El hombre es un lobo para el hombre. Si alguien gana, es porque           alguien tiene que perder.

Si partimos del hecho que el hombre es egoísta por naturaleza, las ONG habremos perdido la batalla. Personalmente, no creo eso. Creo que el ser humano es tan generoso, como egoísta, tan ambicioso, como cooperativo. Bien es cierto que la sociedad hedonista, egoísta, individualista y materialista sobre la que vivimos nos hace luchar contra corriente y vivir en ámbitos marginales y minoritarios. Hay alimentos para todos en el planeta, es cuestión de voluntad política. Para ilustrar esta respuesta, os dejo un precioso video de Acción contra el Hambre que da muestra de esto.  Además, para los que quieran seguir estudiando las teorías sobre los mapas de valores y los marcos de valor, les dejo esta interesante web, que profundiza en este tema de valores y marcos de valor.

¿Qué otras disculpas para no cooperar queréis compartir con nosotros? ¿Qué otras respuestas para hacerlo?

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